Me declaro inocente

El dia que la música me cautivó, me cegó y a la vez me dió la vista más nítida, me enamoró de manera irremediable, imparable, incontrolable e irrevocable, ese día comencé a caminar sobre el fuego sin quemarme, comencé a ver el cielo como un lugar infinito donde las nubes vuelan a sus anchas divirtiéndose, comencé a creer en la magia.

La música me ha hecho daño, me ha hecho pequeño, me ha machacado en las noches en las que me arrinconaba contra la pared de mis miedos, me ha pegado con dureza donde más duele; pero a la vez me ha hecho fuerte, me ha hecho libre, me ha dado el coraje para enfrentarme a mis temores, ha puesto alas a mi cabeza, mi cuerpo y mis sueños.

La música ha traído a mi vida a personas que hoy son imprescindibles, a familia que vivía perdida desperdigada en otros desiertos, en lugares remotos y que nos buscábamos sin saberlo. La música ha dado lucidez a mis pensamientos caóticos, a mis desordenes mentales ocasionales, ha dado serenidad a mis años y eliminado el miedo a sumar experiencia, ha acompañado mis momentos más tristes, mis alegrías más desorbitadas, mis sentidos más sin sentido, mis euforias, mis paseos, mis carreras, mi rabia en ocasiones, mi furia desmedida en otras.

La música me ha hecho entender que hay personas que no me interesan, personas por las que me he desvivido durante demasiado tiempo y a las que solo les movía el interés. Me ha hecho ver cuan vacías eran sus vidas, por más que se encargaran de publicar lo contrario; cuanta envidia han llegado a sentir por mi romance con ELLA, sí, mi romance con la MÚSICA, quien rozándome tan sólo con un pétalo de su flor más pequeña ha sido capaz de hacerme sentir el ÉXTASIS, el orgasmo más intenso, levantando mi cuerpo como si de ingravidez se tratara.  ELLA me ha regalado las canciones más bellas para que yo les pusiera voz y me ha dejado disfrutar las canciones que le dio a otros para que yo las disfrutara en sus voces, porque la música es caprichosa, pero también GENEROSA.

Si hoy me ves cerca de tí, no dudes que ELLA de algún modo forma parte de nuestra historia y que también de algún modo nos puso en contacto.

Si hoy me ves más indiferente, si me ves lejos, si sientes que soy capaz de vivir sin tí, que no te necesito tanto como pensaba, échale la culpa también a ELLA que me ha dado la facultad de conseguirlo.

ELLA tiene la culpa. Yo me declaro INOCENTE.

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Ayer te ví, Mordor.

Ayer te ví. Te ví y no te reconocí. Tuve que inspeccionarte desde la distancia para saber que realmente eras tú. Tu aspecto decadente, acorde a tu forma de ser destructiva y maliciosa, ahora sí iba en consonancia con lo que representas. Y será que en nuestras diferencias, mi corazón y la necesidad que tienes de tener uno, hizo que sintiese lástima real de tí. El tiempo pasa para todos, eso es cierto, pero en tu caso, la oscuridad que te caracteriza te ha ido secando por fuera, convirtiendote más bien en ese vil personaje de disney cuando se le ve su verdadera imagen, como  la bruja de blancanieves cuando no estaba bella frente a su espejo mágico, manzana en mano, camino del bosque. De todas formas, es la vida que tú elegiste, la que te ha impuesto tu cabeza paranoica, perversa y triste, recluyéndote de las personas que se acercaban a tí al escuchar tu engañosa voz amistosa y las primeras impresiones siempre equivocadas de quienes te pensabamos buena persona.

Ya no sé los años que hace que no cruzamos palabra, pero sí sé cuantos más quiero que pasen sin que eso suceda porque en tu caso, se aplica como anillo al dedo ese dicho que dice… “tanta paz lleves como descanso dejas”.

No sé si algún dia puedas leer ésto, pero si lo haces, sé que sabrás que hablo de tí y que no menciono tu nombre porque te puse tantos otros después, que ya no recuerdo cual es el original ni me importa. No escribo ésto porque te eche de menos, sino porque soy creativo y ayer me provocaste un sentimiento de lástima, de pena, de tristeza. No escribo ésto con crueldad ni como venganza, justo lo contrario… porque tal vez algún día en tu soledad encuentres un punto de lucidez y entiendas cuanto te has equivocado. Pero si lo haces, quédate donde estés y empieza de cero. Busca otras salidas, otras compañías, otras personas a las que acercarte. Y no me pidas perdón, pues yo te he perdonado ya. Pero en mi vida no hay segundas oportunidades para la traición. Es por eso que escribo ésto, por si algún dia tienes ese rayo de luz que te deja ver tu mundo siniestro decorado con florecitas y fruta, antes de que llegue el momento en que mires atrás y veas todo tu trayecto torcido, tu camino espinoso y llores tu arrepentimiento cuando ya sea tarde para continuar andando, porque al final la vida es demasiado corta para tirar el tiempo en odiar, recriminar, discriminar, golpear, acusar, mentir, sembrar el tedio, imponer y todas esas cosas que tú tanto sabes hacer.

En fin, creo que he escrito más de lo que pensaba escribir. Solo puedo terminar deseando que encuentres la paz antes de que sea demasiado tarde y sigas haciendo más daño. Y no a mí, porque no tienes ese poder, pero sí a tí misma y a quienes tanto te empeñas en defender de forma equivocada, atacando indiscriminadamente a todo aquel que se cruce en tu camino y discrepe incluso en lo minúsculo.

Lo dicho, sé feliz, arréglate, cambia, vive, cuídate más, que tu fachada ya refleja el “Mordor” que llevas dentro y si me ves, sigue tu camino en paz, pues no significas nada para mí. Estás totalmente perdonada y olvidada.

Sigue tu camino y tanta paz lleves como descanso dejas.

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El universo tenía otros planes para mí

Si algo me caracteriza es mi peculiar nariz y mis dientes imperfectos…

Aparte de ésto.

Si algo me caracteriza es mi sinceridad, mi objetividad, la nobleza y la fuerza con la que me entrego cuando confío.

Ya todos los que me conocéis o habéis leido mi biografía sabéis que mi vida viene dividida en dos vidas paralelas. En una soy un artista, compositor y cantante profesional, que vive de ello, que adora a sus seguidores, que lo da todo por ellos. En la otra, un tio que no quiso arriesgar, al que le costaba confiar en él y que hizo de su vida lo que los demás querían que fuese. Hipotecarse, trabajar, vivir… El segundo alimenta las canciones del primero. Y el primero alimenta los sueños del segundo.

Ambas vidas son vividas por el mismo ser, uno fue más valiente y el otro tardo algo más en serlo, uno decidió creer en si mismo y el otro lo hizo algo más tarde. Pero sucedió algo y es que en un punto de ese recorrido paralelo las lineas se cruzaron y se unieron dejando una sola.

Y aquí es donde estoy ahora, en ese cruce de conexiones, de railes, sumando experiencias, restando dudas y cargando en la espalda las mochilas de ambas vidas.

He dejado los miedos de un lado porque creo en mí. Quizás hay quienes nacen creidos. Yo he sido siempre demasiado duro conmigo mismo y quizá eso me ha condicionado pero me ha servido para hacer una conexión interna que tal vez siendo un engreído de cuna no hubiese podido conseguir nunca.

Bueno, que me enrollo, pero quería poneros en antecedentes.

¿Qué planes tenía para este año? Pues mis planes eran estar cantando en una orquesta por toda la costa levantina y parte del interior, conocer gente, seguir aprendiendo y ganarme la vida con la música. Y os preguntaréis, ¿pero has hecho algo para eso? Y yo os digo: Claro que sí guapis.

En noviembre pasado tuve varias ofertas para orquestas y me decidí por una de Murcia. Hice viajes para ensayar (muchos). Aprendí bailes. Aprendí canciones que normalmente yo no escucharía. Amplié vestuario (pero siempre pensando en mi propio proyecto). Aprendí a bailar bachata, merengue. Pues claro, me iba a tocar cantar de todo. Rumba, bachata, merengue, pop, rock. Me sentí cómodo pues tenía la libertad suficiente para, de algún modo, ser yo mismo interpretando. A la par, mi proyecto personal con la banda se quedaba un poco relegado a segundo lugar, pues la orquesta nos quitaba el tiempo y nos generaría la posibilidad de trabajar juntos (SÍ, mi equipo entró a formar parte de esa orquesta). Pero debo tener genes de la Pantoja, pues cuando todo estaba avanzando, hubo problemas personales en el centro de la orquesta y la carroza se convirtió en calabaza dejando a este humilde lacayo convertido en ratón de nuevo. Ya no había tiempo para retomar nada, pues mi vida no volvería a desdoblarse en dos lineas paralelas. Ahora, para bien o para mal, mi vida era la que era y las decisiones que tomara afectarían solo de una forma. Hice un último intento en forma de casting pero me quedé a las puertas; y otras las rechace yo. Así que dejé que se perdiera la posibilidad de orquesta, dejé que se perdiera el proyecto de la banda y me miré al espejo y me dije:

-Tu proyecto eres TÚ mismo Antonio y ese proyecto siempre estará ahí, contigo, dentro y fuera de tí. Haz lo que sea lo mejor para tí. Orquestas ya vendrán que te ofrezcan lo que necesitas, que sean firmes en su apuesta. Y tus canciones son tuyas, van a ir contigo siempre.- Asi que aquí me tenéis, agarrando mi guitarra y aprendiendo más y más para daros COVERS de canciones que de alguna forma me han marcado, me han gustado, o simplemente me apetece hacer. De ese modo sustituyo esa necesidad de comunicarme con vosotros. Mientras sigo diciéndome:

-Eres irremediablemente pura pasión, energía desbordante, locura incontrolable y llegará el día, con un equipo de trabajo o con otro, llegará.

Y la alegría está instalada en mí, pese a tener que postponer proyectos que tenía asimilados. Cogí mis huevos, llamé a mi gente, la que está ahí sin esperar que se me vacien los bolsillos, los que están cuando descuelgo el teléfono… y con todo eso hice un videoclip que tiene mucho sentido, tanto por la letra, como por lo que representa “ESE LADO SALVAJE”. Un videoclip y un tema con muchos huevos.

Dicen que las experiencias, incluso las negativas, te sirven. Yo creo que no era el momento. No era para mí, las lineas de mis vidas se acababan de unir. Es ahora que lo veo. Será con quien tenga que ser. Será cuando tenga que ser. Será como y cuando yo decida. Será a mi manera. Será pronto. Será algún día, pero SERÁ.

Jamás dejaré de buscarte en los escenarios, con o sin ayuda, porque no necesito ayuda para amarte. Te amo de forma salvaje. No, no me he fumado nada. Todavía no.

 

La otra cara

Sí, lo confieso. Yo también tengo otra cara.

En ese lugar que tanto me cuesta mostrar de mí, viven mis miedos, mis decepciones, mis auto-traiciones, la poca vergüenza que me queda, mi Mr. Hide o como lo he llamado siempre “El destripador”, ese psicópata atado de pies y manos, el más insignificante de todos mis “yo”, el desesperado, el frágil, el cabrón, el malpensado, el friki, el orgulloso y algo prepotente, el que quiere dar un abrazo, el que quiere pedir ayuda, ese que aveces piensa en tí.

Soy un artista, pero me costó mucho tiempo aceptarlo. Me tomó mi tiempo decirme a mí mismo: “haz lo que te dé la gana, lo que sientas, acepta las críticas e ignora lo que no sea interesante o constructivo”. Fui abriendo despacio el grifo de la confianza, mientras se iba abriendo mi mente a niveles que ahora ya no soy capaz de comprender. Mi imaginación se fue expandiendo y ya es imposible volver a meterla en mi propio cerebro. Mis ideas y sueños vuelan libres por los alrededores de la galaxia, aveces vienen, se dejan tocar y se van. Pero así es, me costó mucho que mi otra cara se enamorara de mi cara visible, de mi alter ego en los escenarios, que no viene a ser otro que yo mismo.

Mi otra cara, igual de ambigua, igual de fea, igual de complicada,  igual de naif, con las mismas arrugas y cicatrices, igual de adorable, de detestable, esa que mis perras a veces lamen, esa que ha empezado a ser visible, que ha decidido no quedarse escondida y ha elegido salir a la luz, la que esconde la mejilla que nunca han golpeado, la del perfil malo para las fotos, la poeta, la que da vida a las mejores de mis canciones, la que es tan asertiva conmigo que aveces me molesta y me hiere; mi cara amarga, mi cara dulce, mi cara infantil… mi otra cara.

La cara que ha decidido mostrarse al mundo tal cual, obligádome entre otras cosas a abrir un nuevo canal en youtube para mostrarme sin filtros, en lo musical y en lo personal, la que me dice “canta, versiona las canciones que te gustan y súbelas, da igual la calidad del video, la calidad del instrumento, la calidad del sonido Antonio, tú tienes la calidad, compártela y no la guardes por falta de medios”, la que incluso me está metiendo en la cabeza la idea de un tercer canal para hablar, para frikear, para acercarme más y más a tí.

En fín, la otra cara, esa que todos tenemos, unos más dura que otros, pero que yo he querido exponer en forma de canciones y que podéis ir conociendo a partir de ahora; porque he decidido dar la cara no solo de forma oficial (“Ese lado salvaje” que se estrena el lunes como videoclip). He decidido dar la cara, pero es la hora de darle la bienvenida a “la otra cara de…” Antonio Castillo. La encontrarás clickando aquí:

 

Después de la gripe

Primer síntoma de contagio 29-12-16: carraspera y dolor de garganta que según avanza el día se va acentuando ligeramente.

Diagnóstico, gripe 30-12-16: Intento pensar que no voy a estar  malo en nochevieja, que solo es un resfriado, pero hoy tengo fiebre y aunque he sido valiente para salir a la calle por la mañana por la tarde no me veo capaz.

Confirmación del diagnóstico 31-12-16: Cuando ya tenía todo preparado para mi fiesta de nochevieja -sofá, tele, pijama, compañia selecta- al final llega la gripe y me estropea todos mis planes y tengo que quedarme en casa acostado en el sofá con la tele, el pijama y una compañía selecta, a la que se han sumado además un dolor de cabeza mortal, fiebre y algunos cuantos virus, haciendo su particular nochevieja por mi cuerpo. (Eso sí, me tomé las uvas porque yo soy tradicional en lo que a mí me apetece y ni un virus ni nadie hará que desista de mis propósitos).

Despues de la fiesta, más fiesta. 01-01-17. Me levanto pensando que ya voy a mejorar. Me intento convencer de lo positivo de estar así,-que si lo paso ya, pues ya pasó y con un poco de suerte en 2017 no vuelva a estar malo. Pero no, el primer dia del año me reserva dolores de cabeza superiores a los del último día del 2016, un calor con un frio que no comprendo, y bueno el uso de los pañuelos para dejar roja la nariz, tos y algún otro regalo que prefiero no recordar. Pensándolo en frio, ¿llevo desde el año pasado con dolor de cabeza?  Así que hoy voy a repetir la fiesta de la nochevieja. Sofá, tele, pijama, misma compañia selecta. Ah, sin olvidar mi voz que se ha ido transformando en la de Darth Vader en versión los chunguitos. Bienvenido 2017.

Lo bueno del optimismo, 02-01-17: Hoy siento como si solo estuviese resfriado. Mucho toser, mucho pañuelo y tengo todo el dia para hacer la fiesta de ayer pero sin los síntomas más graves que tuve y que ya no están. Así que hoy a disfrutar de dia de peliculas, sofá, pijama y buena compañía, pero sin tanto virus. Que alivio. Lo bueno de lo malo es que cuando se acaba lo malo, comprendes lo bueno de lo bueno.

Claro, hoy llegamos a dia 3 de enero y estoy algo mejor, siento que es como un resfriado que se va acabando. Una batalla interna en la que los buenos han ganado y los malos van extinguiéndose, al menos, hasta nueva invasión corporal. Y sentir que voy recuperando las ganas de cantar, de bailar, de reir, de saltar, tras 3 dias de fiesta con invitados sorpresa pues me ha motivado a escribir toda esta carta.

Mi moraleja en toda esta historia… ¿joder todo tiene que tener moraleja?  Ya estoy cuestionándome cosas, ya vuelvo a ser yo.

Pues no encuentro moraleja. Que la gripe es una puta mierda, pero al fin y al cabo no ha podido trastocar mis planes de pequeñas cosas maravillosas. Feliz año 2017 a todos.

NO PUEDO QUEJARME, adiós 2016

Todos sabemos que cuando acaba el año nos proponemos cosas para el siguiente. Que si voy a dejar de fumar, que si voy a adelgazar, que si voy a apuntarme al gimnasio, que si voy a hacer el viaje que tanto quería hacer, que si voy a quererme más, que si nos casamos, que si buscamos el hermanito para la niña, que si voy a encontrar el amor, que si voy a fallarme menos y follar más…. Seguro que algo de ésto ha pasado alguna vez por tu cabeza, ¿no?

También hacemos el balance del año que se ha ido, como decía aquella canción de Mecano. Que si me ha ido bien en el amor, que si me han traicionado X personas, que si el trabajo no ha sido lo que esperaba o la típica frase que tantas veces usamos:

“que siento pesar por lo acaecido en términos generales durante el anuario que ya fenece” o lo que es lo mismo “menuda puta mierda de año”.

Bueno, personalizando en éste tema, yo siento que no ha sido un año de grandes resultados, ni de cantidades importantes de momentos gloriosos pero tengo que decir que ha sido un año repleto de pequeñas cosas maravillosas, de momentos íntimos llenos de valor, un año más sin escribir una sola canción, disfrutando de la música de otros y promocionando mi disco “Al natural” las ocasiones que he querido y he podido. Un año donde he aprendido mucho de mí mismo, donde he conocido gente maravillosa, algunos de ellos, artistas que están en ésta lucha en la que estoy yo, donde he descubierto puertas que no veía, que nunca ví y que siempre estuvieron, donde he formado mi propia banda y que además hemos acabado todos metidos en un proyecto paralelo que ya os contaré y que no tiene nada que ver con las presentaciones de mi disco en vivo (que llegarán, me comprometo). Un año donde mi perrita viejita, mi niña Sakia me ha regalado un 365 dias de amor, donde los más de 5 mil besos que nos hemos dado han sido terapia y han conseguido sustituir todas las pastillas que ella necesitaba.

Este año ha sido generoso y me ha mantenido al lado de mis amigos de siempre ofreciendome a su vez, nuevas gentes de esas que vale la pena tener cerca. He sido fiel a mis principios, un año más de veganismo en el que me siento mejor todavía (aviso a todos los nutricionistas que aparecen cuando se enteran de que soy vegano, que tengo muy bien las proteínas, minerales y vitaminas).

En fin, no me puedo quejar porque he tenido unos cuantos momentos gloriosos pero he sembrado las semillas (con esfuerzo y trabajo) para que los tiempos que vienen tengan muchos más, y he valorado tanto los pequeños momentos (las pequeñas cosas) que con tener la misma calidad que han tenido durante el proximo año, voy a estar más que satisfecho.

Como soy de Noviembre, tengo todo un año por delante para despedirme de la treintenta pero voy con ganas a ser un cuarentón porque curiosamente soy un poco como Benjamin Button y me siento más loco, más seguro, más niño, más bipolar, más enérgico, más contento, más rebelde, más valiente y también más tajante (algunos pueden confundir con borde, lo sé).

Tengo grandes espectativas para el 2017:

Mantener ésta ilusión que ahora me inunda. Mantenerme fiel a mí mismo y también a tí. Entornar una puerta, porque ésta vez voy a entrar por otra. Aprender de todo aquello que crea que me puede enseñar algo. Ver el brillo en vuestros ojos y notar el calor de vuestros cuerpos cerca de mí. Manteneros cerca a los que formáis parte de “Mi mundo” y veros felices. Pisar mucho escenario.

Al final lo único que realmente nos pertenece es el tiempo, pero de forma efímera. Por eso disfrutemos, brindemos, hagamos un mundo más fácil, riamos, lloremos, amemos y cuidemos lo que amamos y sintamos inténsamente cada emoción, cada día, sin pensar en el calendario, sin pensar en lo que otros opinen de nosotros, sin importarnos que nos llamen locos. Porque son ellos los que necesitan terapia, no tu y tampoco yo.

Y a esas personas que te restan, que són el ácido de tu dieta alcalina, el color marrón del agua que aveces sale por tu grifo o el pelo que hay en tu plato…  ¿como lo digo finamente? Pues a esos “les invitamos con cariño a que realicen un recorrido de larga distancia que concluya donde está almacenada la suciedad” o lo que es lo mismo, “que se vayan a la mierda”.

No puedo quejarme, adios 2016, no has estado nada mal, gracias y hasta siempre.

Y VIVA LA MÚSICA.

Bueno amigos, quienes me conocéis sabeis que no soy de felicitar navidades, ni santos, ni besos de judas… pero podéis leer entre lineas porque ésta vez sí lo voy a hacer (lo pongo fácil):

FELIZ naVIDAd

Un año más…

Como decía Mecano, “en el reloj de antaño como de año en año, cinco minutos más para la cuenta atrás. Hacemos el balance de lo bueno y malo cinco minutos antes de la cuenta atrás”.Y hoy hace un año que salió mi primer disco como solista.

Y si me preguntarais ¿como está la cosa un año después?

Sería más fácil decir las cosas buenas que han sido muchas (presentaciones, entrevistas, contactos, mi banda y lo que viene, los videoclips que hemos hecho, las ventas del disco, proyectos alternativos, etc…) pero ya me conocéis, soy un terco luchador y me gustan los retos.

Así que siendo honesto debo decir que sigue igual de jodido el panorama en el mundo laboral y especialmente en el mundo de la música. Pero siguen igual de tercas las fuerzas de mi corazón y mi mente, buscando caminos alternativos para llegar hasta tí. Siguen forjandose proyectos en torno a la música para que se ella quien alimente mi cuerpo y mi alma.

Sigo en una montaña rusa de emociones, aveces arriba, aveces abajo, pero lo importante es que el viaje continúa. Sigo acumulando aprendizaje, de lo que hice bien o lo que hice mal, del tiempo que he dedicado o que he malgastado, de lo que otras personas esperaban de mí y de lo que yo he querido creer que otras personas esperaban de mí.

Estamos en un nuevo enfoque, una nueva fórmula para reconducir la música hacia donde queremos que nos lleve.

Sigo buscándote, porque como decía Mecano ‘sin tí la vida es un cero’.

Hoy hace un año que salió Al natural. Y qué menos podría hacer que ser valiente y sentarme al teclado que tantas canciones me ha dado, para celebrarlo haciendo esta vez un cover del primer grupo que marcó grandes influencias en mí.  ¿La cantas conmigo?

Por muchos años más… y porque sé que te encontraré. GRACIAS.

 

Pido perdón

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Aveces nos cuesta demasiado pedir perdón, o tal vez lo pedimos demasiado a la ligera, sin realmente darle sentido. Así que hoy voy a aprovechar este bajón existencial y temporal que me ha llegado, me voy a armar de sinceridad, de honestidad y voy a pedir perdón pese a quien pese y se extrañe quien se extrañe. Puede que cuando vuelva a la vida normal yo mismo me extrañe de este blog, pero tal vez mi bipolaridad tenga la culpa. El perdón no conlleva siempre arrepentimiento, solo aveces, las otras, solo es una forma de decir “lo siento, pero así soy”.

A todos los que esperaban de mí algo que nunca llegó. A esa parte de mi familia de apellido de la que me fui despegando, a la que he ido borrando hasta casi hacer desaparecer, porque nunca aprendí a tener en consideración el vacío. A esa persona que por una traición le negué mi palabra para siempre, por no querer poner la otra mejilla.

A los amigos a los que aveces he cuestionado, que soportan mis rarezas, mi sentido del humor especial. A mis perritas por el tiempo que no les he dedicado, pues se merecen todo mi tiempo. A las personas que yo no merezco pero que se empeñan en darme oportunidades. A las personas que no me merecen, porque no les daré otra oportunidad.

A quienes padecen sin merecerlo mi desconfianza y mis momentos extrañamente egoístas. A quien no supo cuidar mi cariño y sin embargo fue cultivando mi odio convertido tras la maceración en simple ignorancia, porque no pensaba que el almacenamiento, el etiquetado y la disposición de la colecta serían demasiados longevos. A esos que me ven como un amigo pero a quienes yo no soy capaz de corresponderles por más que quiera.

A quienes me necesitaban en algun momento y no me tuvieron. A quien no supe aconsejar. A quienes no acepté sus consejos.

A los animales por no hacerme vegano antes. Por no verme capaz de hacer algo mucho mayor por ellos. Por no ser mucho más valiente.

A quienes me leen en redes sociales casi siempre en tono de enfado porque puedo parecerles insoportable.

A cupido por tenerlo tan ensalzado, tan endiosado, tan engrandecido que cuando lo conozco personalmente siempre me acaba decepcionando de un modo u otro.

A tí que me miras desde el otro lado del espejo por no darte los besos que te mereces, propios y ajenos. Por no mirarte con buenos ojos siempre. Por no alentarte con palabras que te hagan justicia. Por el miedo que te infundo cada vez que estás a punto de comenzar a hacer algo especial. Por hacerte pensar demasiado. Por hacerte llorar con mis dudas, mis miedos y mis temores. Por no pedirte perdón antes.

Y también a tí, que me lees, si te he hecho pensar, plantearte o cuestionarte algo que tenías asimilado, por meterme en tus pensamientos, aunque quizás por eso no deba  pedirte perdón, más bien deba darte las gracias por dejarme entrar.

El día que dejé Sekía

Siempre he ido dando pasos, aveces equivocados, aveces acertados…  pero es que soy un terco luchador y me gustan los retos…

El día que dejé Sekía (el grupo de rock en el que fui cantante durante 3 años) solo tenía mis canciones, mi confianza en ellas, mi confianza en mí, toneladas de ganas y la experiencia adquirida. Ya había aprendido que en un escenario soy capaz de todo. Que soy capaz de matar mis nervios, mis miedos, mis inseguridades. Me costó mucho dar el paso pero era lo que el corazón y la cabeza me pedían.

Un año y pico después todavía no he vuelto a ver a mis colegas de la banda, por temas de trabajo, por incompatibilidades de horario y excusas baratas mías, pero algún día subiré a verles y si me dejan interrumpiré su ensayo y cantaremos un temita (jaja).

Cuando arriesgas, aveces ganas, aveces pierdes. Yo perdí una banda formada, que además suenan muy bien y son muy profesionales en su sonido rock. Pero gané en libertad para seguir caminando en solitario hacia mis sueños personales. De hecho hoy sigo adelante, sin descanso, perdido entre los cactus del camino que aveces me pinchan durante demasiado tiempo. Pero aquí sigo, caminando, arrancándome los pinchos.

Este tiempo me ha dado experiencia, valor, coraje. Viajes en solitario para presentar mi disco en radios y televisiones. La posibilidad de ser yo mismo, enfrentarme con gusto a entrevistas, a un público que solo me tenía a mí enfrente.

He aprendido a tocar la guitarra, de aquella manera, pero algo que antes no sabía. He aprendido que mi música llega a la gente por el motivo que sea. Que el tiempo vuela y que siempre que estoy lejos de mi casa echo de menos a los mios.

Pero si hay algo que deba resaltar de lo que he ganado durante este tiempo, lo tengo claro, por encima de todo, lo más importante:  el equipo que se ha formado a mi alrededor, en torno a este proyecto, a este disco, a esta revolución… 3 personas que hace un año no existían en mi mundo pero que ahora son una parte importante de él. Una nueva familia.

Kiko, Marcos y Mihai (y sus respectivas novias/mujeres) 3 grandes músicos, pero especiamente 3 grandes personas a las que debo su confianza absoluta, su tiempo y su dedicación, pero especialmente su amistad y su entrega. (ya sabéis que yo no hablo de amistad a la ligera)

Este proyecto ha estado pausado durante el verano, pero solo se estaba fraguando en sus cimimentos para hacerlos fuertes.

Mis objetivos están donde están y ahora debo buscar un camino en el que no tenga que hacer pausas tan largas durante el recorrido. Quien sabe si os cuento cual es el camino o alguien lo descubre de casualidad.

En el nombre de la música, de la honestidad y y de la justicia. Amen (que no amén).

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